jueves, 2 de febrero de 2017

Mijita.

En determinado momento de mi vida, no tengo muy claro bien cuándo (tal vez si pienso sé, pero qué importa), empecé a preocuparme por referirme a la gente con algún nombre que ninguna otra persona use de manera que cualquier mensaje mío no necesitara firma.

Es decir que bastara con la forma en la que iba dirigido el mensaje.

En principio parece bastante bolazo especialmente porque la mayor parte de los mensajes que mandamos son escritos por medios en los que todos tenemos "la misma letra" pero de primera mano puedo decir que funciona.

Llamar a alguien de una manera en la que ningún otro lo haga hace únicos los mensajes y si además uno se conoce y observa lo suficiente hay formas de escribir que caracterizan a las personas.

Basta pensarlo un rato para ver que en realidad tenemos una especie de letra distinta en cualquier medio virtual.

Una letra que incluye desde el medio que elegimos para enviar el mensaje, la elección o no de incluir emoticones, imágenes o algún gif, la hora y el día en que se envía también.

Estoy convencida de que si borráramos los remitentes podríamos reconocer la letra de las personas que conocemos en los mensajes.

En otro momento determinado de mi vida (este sí no lo tengo claro por más que piense), empecé a dejar de referirme a la gente con nombres que otras personas no utilizan.

Darme cuenta de esto me recuerda que tengo que retomarlo.

Pero más importante me recuerda que nadie se refiere a mí como Mijita y que si recibiera un mensaje repentino sabría que es ella, la única que me decía así.

Y no quiero que nadie lo haga, era parte de su letra.

De esa letra torpe y con muchas faltas de ortografía propias de quien no pudo terminar la escuela para ir a trabajar y de esos mensajes de texto que llegó a enviar y que había que descifrar o directamente llamar.

Además no me refiero a nadie más como Mamita y si envío mensajes hablando así si me escucha me gusta pensar que sabe que soy yo aunque no quede nada de la nieta que se quedó acá cuando su mente se nubló y que no pudo despedirla como la gente cuando también se apagó.

Pero Mijita y Mamita con estas voces y estas letras habrá siempre solamente dos.

La función está como mejor no vayas
Con su propio trazo

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