domingo, 1 de enero de 2017

Cuenta regresiva en poesía.

Hay un poco de poesía que gotea de mis dedos.
Que se escurre lentamente por el suelo de hormigón.
Hasta que encuentra tierra, que es lo que quiere.
Para fundirse y ser abono, digo yo.
Para enterrarse y pudrirse tal vez.
¿Quién me manda a creer
en mis propias palabras?
No son nada.
Son todo.
Yo.

La función está como mejor no vayas.
Pero si quisieras ir con ella.
Quizás te acompañaría hasta ahí.
Donde no hay miedo.
Pero hay peligro.
De volverte.
Vos.

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