sábado, 22 de octubre de 2016

Violaciones silenciosas.

El debate está implantado, el debate ya está abierto y las redes sociales que son algo como las voces de una multitud.
Con la diferencia de que quedan registrado y que uno puede (si quiere tomarse el tiempo o si lo tiene) de saber qué dijeron todos y qué le contestaron los demás.
De esto se desprende que otros hablen con otras conversaciones como punto de partida y así las combinaciones son infinitas.

Podríamos decir entonces que es muchísimo más que las voces de una multitud, se convierten en las controversias, opiniones, acuerdos, desacuerdos y qué sé yo cuánta cosa más de esas voces, con ellas incluídas naturalmente.

Así de entreverado y apabullador como suena, así sabemos que es.

Para otra oportunidad dejo pendiente lo que se me ocurre para seguir desarrollando esa idea, venía a otra cosa.

La cosa es que en estos últimos días se habló intensamente sobre las mujeres, el feminismo, tragedias que han pasado, pasan y no parecen pretender parar de pasar y un montón de temas que se desprenden del análisis que se hace de todo esto, del análisis del análisis, de la opinión y blablá.

He leído muchas cosas con las que concuerdo, algunas con las que no tanto, otras que definitivamente no.

Quería decir algo.

Hay algo muy importante que he visto que han hecho varias veces que es en un mismo espacio las mujeres cuenten situaciones de abuso que han vivido desde la niñez. Lo bueno de esa expresión colectiva es que pone los abusos de manifiesto y además que no son sólo un par de enfermos.

Otra cosa es que habiendo leído poco de esos testimonios porque realmente me impresiona, puedo de todas maneras asegurar que muchas de las que se expresaron fue de las pocas veces que lo hicieron, con todo lo que eso implica. También que en ese momento les cayó la ficha de la gravedad como también otras llegaron a lo mismo sin unirse a postearlo.

Claramente no que les cae la ficha porque les haya pasado desapercibido, porque no hayan sentido nada en ese momento sino porque en el marco de esta cultura una mujer puede vivir creyendo que fue su culpa, que no es tan grave como para dramatizar, que el abuso es solamente violación, penetración.

A lo que quería llegar con todo esto y a lo que refiere el título también, es a ese montón de situaciones en que una o varias personas abusan de una mujer y aparentemente no pasó nada.

No pasó nada porque no la tocaron, no pasó nada porque no la insultaron de forma explícita y por eso no tiene "pruebas".

El tema de las "pruebas" no se trata de algo tangible sino de algo concreto que suceda y a lo que atacar, por ejemplo en el caso del insulto explícito, las palabras bastan como prueba, porque todos estamos de acuerdo que son agravio.

Hablo de que se la maltrate, de la humille y minimice, pero sutilmente.

Por ejemplo dejando claro las cosas que un hombre puede hacer y ella no, las cosas que la convierten en "despreciable" o "descartable" y el ejemplo que más me da asco que es el hombre adulto que hace comentario sutil sobre lo deseable que es la niña o la adolescente, que se percibe como un halago común.
Esos ejemplos alcanzan para la idea más o menos pero obviamente hay miles más.

La cosa es que aunque "no haya pasado nada" y no haya "pruebas" tiene consecuencias en la persona que ha sido abusada.

No soy psicóloga ni nada parecido, pero creo no equivocarme al decir que una persona después de pasar por esto necesita descargarse, hablarlo y encontrar alguien que lo entienda, como un principio quiero decir.

Pero qué pasa si una persona lo expresa y recibe el mensaje de que en realidad no pasó nada o peor de que "esas cosas pasan y no las podés evitar".

Todas las personas somos diferentes y tomamos distintos caminos ante situaciones parecidas pero me atrevo a pensar por la experiencia, por lo vivido y por un cacho de lógica que hay dos caminos muy posibles ante esto.

Uno que después de haber sido minimizado y además en muchos casos ridiculizado el sentimiento de haber sido abusado, ya no se vuelva a exteriorizar y se viva tratando de evitarlo, hasta acostumbrarse.

Otro que habiendo visto cómo se minimiza y ridiculiza ese sentimiento en otras personas no llegue a exteriorizarse ni una sola vez y se viva tratando de evitarlo, hasta acostumbrarse.

Por acostumbrarse no me refiero a que deje de doler ni de molestar sino simplemente a reproducir internamente el concepto de que "no pasa nada" y por supuesto no quejarse jamás.

Está también otro tercer camino que es el de las mujeres que se defienden de una o que tienen la suerte de estar rodeada de personas que les tienden la mano y no las dejan agachar la cabeza.

Y otros caminos que también son positivos, con agentes que se involucran que son infinitos pero no es el punto.

Es decir, me interesan particularmente las otras, las que quedan oprimidas, abajo de la pata del "no pasa nada"

Quiero decir antes de seguir que obviamente las situaciones son mucho más complejas, para escribir todo esto tuve que esquematizarlo.

Entonces a lo que me refiero son situaciones que no son esas por las que todos se indignan al unísono cuando se enteran que pasan, son otras que se han hecho "imperceptibles" (entre comillas porque como dije antes, las mujeres lo perciben pero se les enseña a bancárselo).

Y son que creo yo que son las que mientras dejamos que sucedan no podemos prevenir esas otras que nos hacen agarrarnos todos de los pelos a la vez.

Por eso les llamé violaciones silenciosas, son abusos que no son, víctimas que no lo son, cosas que no pasan pero quedan grabadas con reacciones de terceros que educan (de forma inconsciente creo yo pila de las veces) las mentes para que no protesten y sigan.

Por suerte un lote tarde o temprano se rebela.



La función está como mejor no vayas.
Y se rebela.








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