lunes, 18 de julio de 2016

¿Me vas a decir que nunca hiciste caca?

Originalmente el título de esta entrada lo tenía guardado en el borrador de las ideas porque tras decírselo a alguien me dijeron "Es terrible nombre para una entrada de tu blog", así que acá está.

El tema de la caca es bastante simbólico porque representa en un montón de casos eso que todos tenemos/queremos/hacemos/decimos que todos sabemos que lo tenemos/queremos/hacemos/decimos pero sin embargo, por alguna razón que alguien algún día decidió inventar, es algo de lo que no se debe hablar y produce asco.

En cosas tan simples como no tener ganas de ir a algún lado, ¿por qué inventar todo un circo alrededor si se puede decir "che no tengo ganas"?. Ah claro, porque se te enojan. La pregunta es ¿por qué te enojás? ¿Me vas a decir que nunca quisiste no tener ganas de ir a algún lado? ¿Me vas a decir que nunca hiciste caca?

Todas aquellas construcciones sobre lo ideal y lo perfecto que uno parece ser hereje cuando hace evidente que no lo son, son otro ejemplo de lo mismo.

El amor perfecto y eterno para toda la vida en el que no hay fisura y cuando asoma alguna cual película de Hollywood aunque el mundo se oponga todo llega a su lugar y el amor gana porque era perfecto, eterno e ideal.

No vayas a contradecir con cualquier atisbo de realidad a esto porque se te enojarán o dirán que no has estado enamorado. Entonces la pregunta es ¿Me vas a decir que sos de fantasía y nunca sentiste esas fisuras reales? ¿Me vas a decir que nunca hiciste caca?

Respecto al uso de real en el párrafo anterior está inicialmente pensado como contraposición a ideal, pero también está claramente elegido porque considero que lo ideal no existe, si Ud. considera que sí, piénselo como lo primero, o no. Capaz que tiene ganas de hacer caca y ahí lo reflexiona.

Son millones los ejemplos de las cosas que a la gente le divierte barrer por debajo de la alfombra y que es hiper inútil considerando que todos sabemos que está ahí, pero también el tema de hacer caca es un ejemplo de esto.

Retuve muchísimas cosas de las pocas clases de psicología que tuve en mi vida, una de ellas fue "El asco se aprende". Fue una de las cosas que en principio rechacé, pero basta con recordarse a uno mismo (si tienen muy buena memoria) o mirar a cualquier bebé o nene chico para ver que no le tiene asco a nada. Y si se tiene la oportunidad de comparar o compararse con personas con crianzas diferentes, el temita del asco no es necesariamente compartido.

El punto es que si bien por un lado es necesario, obvio pero por las dudas lo digo, la higiene del baño y demáses relacionados. No termino de entender por qué sería tan tabú hablarlo o por qué te convertirías en un ser inmundo por hacerlo.

Y más allá de la mismísima caca, si ninguno de estos dos ejemplos que puse y no más porque me dió paja, no los compartís porque de repente sos de esa gente de la que hablo.

O sos de otro tipo de gente que no consideré.

O de un tipo mestizo entre todos los tipos de gente.

O pensás que no existen los tipos de gente (como yo en concepto, pero necesitaba el recurso para escaparme de aquello).

Seguramente alguna vez también, como yo recién, escribiste o hablaste de algo que a todos les importaba cuatro rabanitos y medio pepino.

 ¿Me vas a decir que nunca lo hiciste?

¿Me vas a decir que nunca hiciste caca?

La función está como mejor no vayas.
Y sí, hace caca.

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