viernes, 15 de abril de 2016

El estilo no existe.

Paso mucho tiempo mirando a las personas y preguntándome por qué a muchas cosas.
Paso mucho tiempo mirándome a mí misma y preguntándome por qué a muchas cosas.
Diría que pierdo el tiempo pero preguntarse por qué no está mal siempre y cuando seamos capaces de reconocer aquellas cosas que no tienen una explicación.

Así es que me pasa con la relación que la gente tiene con su ropa. Particularmente cuando la gente habla de estilo, cuando se supone que la ropa implica personalidad o algo peor que se puede leer a veces de que estamos como obligados a decir algo con ella.

Yo demoré en entender ese asunto de elegir la ropa porque en mi infancia y adolescencia muy pocas veces se compró ropa, nos la regalaban.
 Podía entender, claro está, el concepto de que una prenda guste más que otra, pero no para darle tanta entidad al asunto.

Cuando lo pienso realmente lo que recuerdo es que para mí siempre tuvo un valor funcional.
Tiene que ser cómoda, ser abrigada en invierno y fresca en verano, cosas por el estilo.

Cuando fui más grande eso, como pila de otras cosas, tuvieron sentido.

La gente aparentemente quiere decir cosas con su ropa y no era como yo podía llegar a pensar. Por ejemplo el que coincide con el único mensaje que pretendo dar yo respecto a esto que es "esta ropa me gusta y está cómoda".

Respecto al tema del estilo de repente también vi que la gente lo asocia con la música que le gusta y hace lecturas sobre lo que a alguien le interesa en base a lo que tiene puesto.

También noté que hay personas que intencionalmente buscan formar parte de algo en particular y lo que se ponen es un medio para llegar a ese objetivo.

Hay un montón de cuestiones respecto a esto que todavía no entiendo, montones de puntos de vista que no conozco y montones de reglas imaginarias sobre cómo deben combinarse ciertas cosas.

Por otro lado entiendo pila de otras cosas que están fundadas en temas visuales y que aún sin ser un experto uno tiene ojos y teóricamente responden a armonías o cosas por el estilo.

Aunque aparte de ojos también tengo gustos así que capaz lo que para mis ojos es música visual para otro es una moto ruidosa.

La conclusión a la que he llegado en base a esto es que ese estilo no existe, porque hablamos de tela cortada y cosida, que es funcional a la necesidad de vestirnos.
Necesidad que es discutible si es natural o de construcción social, pero que también es otro asunto.

El punto es ese, esas reglas, deberes, obligaciones, derechos, leyes, constituciones (?) de cómo vestirse según qué, quién, cómo, dónde y cuál, no tienen un valor real.
Es más, a veces pienso que es una de esas preocupaciones que la gente se inventa para cuando todo lo realmente necesario está cubierto, no sé.

La función está como mejor no vayas.
Y anda cómoda.

jueves, 14 de abril de 2016

"No sé"

Hay una canción que escuché muchas veces sin saber quién la canta o cómo se llama.
La googleé recién con el pedazo que me sé y resulta que se llama "Con la gente que me gusta" y lo interpreta A Dos Velas.

Esa canción creo que casi cualquiera si no le suena el título la busca y se da cuenta que la conoce, como mínimo el estribillo.

Hoy me acordé de ella, el compositor tiró pila de cualidades que le gustan y que disfruta hacer con gente, la que le gusta.
Me puse a pensar en qué cosas me gustan a mí de la gente y entre todo lo que se me ocurrió encontré una característica que implica otro montón de cosas que son de mi agrado también.

Esa característica es saber decir "no sé".

A simple vista uno lo miraría y diría que todo el mundo sabe y, teóricamente sí, pero en realidad tras un pequeñito análisis a uno se le empiezan a ocurrir formas de "no saber" decirlo.
Entonces uno puede pensar en de qué cosas depende o de qué cosas es consecuencia.

Yo rescato para analizar esto algo que no sé si la primera vez que me llegó lo leí, lo escuché, me lo dijeron a mí, me contaron que alguien lo dijo o qué, pero que desde que cobró sentido para mí lo utilizo activamente.
Esto es que para saber qué tanto sabe alguien de un tema hay que preguntarle cuánto sabe o si sabe todo, si una persona cubrió determinado espacio de conocimiento que le permitió moverse y creyó haber conocido todo, esa es la que sabe poco porque la persona que sabe mucho tiene que haber llegado a ser consciente de lo mucho que queda por aprender.

Eso aplica a cualquier área y es la mejor parte.

Bah, es la mejor parte para mí.

También podría pensar, y no sería loco tampoco, que quien dice saber todo ha llegado a tener cierta conciencia de eso pero pretende quedarse mediocremente ahí y su ego no le está permitiendo admitir no tener interés de seguir tampoco.

Todo esto viene a cuento de que una de las cosas que yo creo que tiene que ver con saber decir "no sé" es la apertura que estamos teniendo para aprender más y la honestidad intelectual con nosotros y con los demás que nos permita marcar una raya para atravesar aprendiendo.

Claramente también hay una cuestión de ego que todos habremos visto ya y que probablemente sea en lo primero que pensemos de estas personas que no saben hacer esto.

Muchísimo más importante, ¿qué tienen las personas que sí lo saben decir?

Todo.
Bah, no todo, pero casi (?).

Lo que en realidad tienen es el aceite para mantener funcionando el engranaje de aprender, de avanzar , de transformarse permanentemente en algo mejor de lo que son admitiendo desconocer algo y abriéndose a que otro enseñe o a buscar esa respuesta.

Además de esa actitud se desprenden otro montón que son muy agradables para quienes comparten conversación con ellos y esa destrucción permanente y voluntaria de una imagen perfecta de sabiduría y seguridad además abre las puertas para que puedan reírse de sí mismos, de sus errores, de sus torpezas, de su imperfección que es completamente natural.

Son reales y lidian con su propia realidad, no con una careta pintada.
Y está buenazo.

La función está como mejor no vayas.
Pero no le hagas caso si no sabés cómo ir o a 
dónde ir, o bien preguntá o bien tanteá y seguro
marcha.

lunes, 4 de abril de 2016

Cuando la calle calle.

Cuando el tiempo termine y el sol sea libre
Cuando tu voz no me cale y me haga caminar
Cuando el suelo no tiemble cuando estoy contigo
Cuando mi lengua se calle, cuando ella se calle
Cuando vos te calles
Cuando la calle se calle tendrás que escuchar

Tendrás que escuchar tus demonios y tus ángeles
Tendrás que lidiar con todos ellos
Tendrás que vivir y no habrá ningún ruido
Con el que tapar tu voz interior

Cuando la calle se calle tendrás un segundo
Tan sólo un segundo antes de actuar
Porque en este silencio ni vos ni tu sombra
Podrán convivir con la mediocridad

Cuando la calle calle ya no tendrás tiempo
Para mirar los ojos de quien no te mira
Tan sólo sabrás cuando la luz atraviese
Tu alma que hay unos ojos fijados en vos

Y ojalá que cuando ese tiempo termine
Cuando el ruido empiece otra vez
No te hagas el sota y cantes bien fuerte
Y mires con fuerza
Y calles despacio

Al ver al asfalto espero recuerdes
que él es tu aliado para descansar
Él puede callar cada cosa que pasa
si vos estás en un momento fugaz
Queriendo ubicarte y queriendo ser tuyo
Tu aliado que vos acostumbrás a pisar

Cuando la calle grite no te hagas el sota
Cuando la calle calle andá y aprovechá

La función está como mejor no vayas.