domingo, 23 de agosto de 2015

Temprano

Cuando era más gurisa, llegó un momento en que de golpe me di cuenta de muchas cosas. Entonces fue inevitable la sensación de que era demasiado tarde para pila de cuestiones. No fue nada agradable reconocer frente a mi propio yo que no vi todo eso suceder.

Nosotros como seres humanos lo acostumbramos, fantasear con lo que hubiera sido si, incluso si nos pasó algo bueno y queremos pensar en si nos hubiera salido mal, sano ¿no?.

En ese afán de enlistar todo aquello para lo que estaba llegando tarde hasta consideré terminar con mi vida.

Y... obviamente no como causa efecto "he llegado tarde para esto, quiero morir", por supuesto que hubo otras cosas pero no vienen al caso.

La cuestión es que primero, no terminé con mi vida. Sí, chocolate por la noticia. Segundo después de unos tantos golpes, otros tantos porrazos, algún que otro salto bien hecho y algún otro fallado, me di cuenta de la lista enorme de cosas, mucho más enorme que la otra, de cosas para las que estaba llegando temprano.

Pah, el mundo de repente deja de ser un montón de sanciones por no llegar a tiempo y se convierte en recompensas por empezar antes algo o mayormente estar preparado para esos algos.

No es ninguna fórmula mágica que soluciona vidas, no solucionó la mía.
Tampoco creo que solucione la de nadie.

Pero si es un cambio de lentes.

Una metáfora muy usada y bastardeada quizás por aquellos que simplemente quieren justificar su visión en función de los que no piensan igual.

Hubiera estado bueno llegar temprano y decirles que dejen de hacerlo.

Llegar temprano.

Temprano.

La función está como mejor no vayas.

lunes, 17 de agosto de 2015

Tiempo

La relación entre capacidad y disciplina es bastante fácil de definir si se quiere. Todos la hemos pensado en algún momento sobre nosotros o sobre otras personas.

El tema no es cómo se relacionan sino cómo determinarlas. Ese misterio es suficiente para atrapar a unos cuantos de pares de personas.

Se podría decir que 'científicamente' se puede saber cuánto del avance de un ser vivo en determinada habilidad es por su capacidad y cuánto por la dedicación que le está poniendo.

Pero

¿Con qué necesidad?

Si un ser es capaz de avanzar mucho y avanza poco porque decide utilizar su energía en otras cuestiones estaría bien.

Si un ser está limitado por sus capacidades pero dedica mucho tiempo y se aplica para avanzar y llegara al mismo lugar también estaría bien.

¿Alguno estaría mejor?

Podríamos decir que está mal el que pudiendo no dedicó más tiempo o podríamos decir que está mal el que se aplicó porque descuidó algún otro asunto.

Pero ¿quiénes somos para decidir sobre el tiempo ajeno?

De hecho, alguien podría venir y decirnos a nosotros que está mal que gastemos tiempo en ver si los demás lo están administrando bien ¿no?

La función está como mejor no vayas.

sábado, 8 de agosto de 2015

Panadero

Me crié correteando flores de diente de león a las que le decíamos panaderos.

La cosa era correr pila hasta agarrarlas, tenerlas suavemente en las manos para no romperlas, pedir tres deseos y soplarlas para que se fueran lejos.

Me crié viendo también a la gente pedir deseos soplando velitas de cumpleaños.

Después escuché de gente que le escribe sus deseos a globos y los larga al aire.

Qué bruto bolazo eso de soltar los deseos para que el aire te los conceda como por arte de magia.

Ah, porque lo de las estrellas fugaces es igual eh.

A los deseos hay que tenerlos cerquita, donde no te los puedas olvidar, así se puede caminar despacito en dirección a ellos.

Sin imaginaciones, idealizaciones ni fuerzas místicas que solucionan vidas.

El que tiene el poder de hacerlos realidad.

Y qué poder.

Es uno.

La función está como mejor no vayas.

Mejor no vayas

Explicar por qué uno escribe o deja de escribir es una mala costumbre que se contagia entre aquellas personas que gustan de hacer un poco de su alma en letras. No es necesario, no quiero que entiendas que me llevó a hacerlo ni qué detonó que quisiera empezar esto acá.

Como un montón de fenómenos físicos y químicos que disfrutamos antes de conocer su explicación, así capaz que te llama la atención lo que pueda llegar a decir, o no.

Tampoco es imprescindible determinar si escribo para mí, para vos, para el mundo o para nadie, la cosa es construir un universo paralelo en el que funcionen las cosas que viven en mi mente pero enmarcado en las leyes de esto.

Sí, de esto.

Esto que tampoco es necesario nombrar qué es ni hacerle una definición exhaustiva y excluyente.

Esto bien puede ser una invitación, una presentación, un aviso para mí misma o una esquela de las que escribimos con mensajes que no tenemos ganas de decir qué dicen ni para quién son.

La función está como mejor no vayas.